El vuelo no tuvo problemas. Aterrizaron en El Cairo a eso de las nueve de la noche. Cuando llegaron al Motel eran las diez. La reserva permanecía efectiva como bien había dicho Rafa hacía unas 4 horas.
- Vaya tela con el hotel Ritz - rumió Carlos.
- Cállate, bocazas. ¿O acaso sabes si hablan español? - preguntó Pablo.
- Lo cierto es que si, tenemos varios turistas del norte de España - respondió el recepcionista.
- Perdone a mi amigo, es un completo imbecil. Teniamos una reserva para 3 para pasar la noche - dijo Rafa.
- ¿A nombre de?
- Rafael Pérez.
- Ummm... si, por aquí está. Son 447 libras egipcias. Por adelantado...
- Brillante, me parece brillante. ¿Alguien tiene alguna libra egipcia, o al menos pensó en obtener dinero para viajar a este pais? - pregunto Pablo.
- Tio, te estás alterando - dijo Carlos.
- ¿Cómo coño quieres que no me altere? ¡Es que ya lo sabía, joder! - gritó Pablo
- En serio, relajate - intentó calmar Rafa.
- ¡Después de todo el jodido viaje no me digas que me calme! ¡Después de hacer caso a una mujer desconocida de venir a este viaje no me digas que me calme! ¡Después de no tener ni un pavo para pagar una mierda de habitación para poder pasar la noche y no tener que dormir en la calle y amanecer oliendo a camello muerto no me pidas que me calme! - gritaba colérico Pablo.
De repente Carlos le cogió la cabeza, se la giró y pudo ver el cartel:
"Se admiten euros".
- ¡La madre que os parió! ¿No me lo podíais haber dicho antes? - preguntó Pablo.
- Calla y paga, por no dejar de dar por saco - dijo Rafa.
Después de pagar 60 euros por la habitación, salieron a intentar conocer el barrio en el que estaban y como podían llegar mañana a la piramide Roja. Al estar en el centro, vieron que la mejor opción era cenar en el Restaurante Felfela. Era un sitio en el que por un módico precio podías comer bastante bien, recomendado por el dueño del Motel. Un fast-food al estilo egipcio, con el menú igualmente en árabe que en inglés. Degustaron en poco tiempo las especialidades egipcias como el Foul, la oriental Omelet y el shawerma de pollo y carne.
Después de pagar 15 euros por una gran cantidad de comida, comenzaron a preguntar como llegar a Dahshur. Un lugareño les comentó que por unos 20 euros el mismo les podría acercar en su coche. Aceptaron y quedaron con él a las 10:00 de la mañana para salir rumbo en busca de la mujer misteriosa. ¿Qué les pasaría mañana? ¿Estaría dicha mujer esperando? ¿Y su profesor?

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