El amanecer fué precioso. Lo cierto es que nunca habían visto nada así. La incisión de los rayos del sol con la arena del desierto era algo magnífico.
Mientras desayunaban en la terraza del hotel lo vieron claro: tenían calor. Mucho calor. La temperatura era demasiado alta para la ropa que habían traido los chicos, por lo tanto improvisaron algo. Se crearon unas calzonas y unas camisas de manga corta gracias a unos pantalones vaqueros y camisas de manga larga, utilizando a su vez unas tijeras prestadas por la gente del hotel.
A las 10:00 se encontraron con la persona que les iba a llevar hacia la pirámide Roja. El camino se hacía ameno, pero con ciertas preguntas:
- ¿Qué creeis que pasará? ¿Qué querrá esta mujer? - preguntó Pablo.
- No tengo ni idea, pero me parece una situación de lo más ridícula. Podríamos rodar una película, tiene pinta de guión de Oscar - dijo Carlos.
- Lo único que sé es que el acertijo tiene que llevarnos a algo más, es decir, no creo que quedar en la pirámide Roja sea por pura casualidad - dijo Rafa.
Lo cierto es que los chicos saldrían de dudas en algo menos de hora y media, ya que su cita era a las 12:00 y ya estaban en la pirámide. Después de dar una vuelta por los puestos de regalos, se acercaron a la entrada de la pirámide. Lleva poco tiempo abierta al público, pero la afluencia de gente tampoco es exagerada.
Dieron las 12:00 y al girarse hacia la entrada allí estaba ella. Llevaba una camisa blanca, unas calzonas negras y un zapato de tacón alto, poco apropiado para el desierto. Pero ella no era una mujer cualquiera, eso ya lo sabían los chicos.
- Buenos días Pablo, Rafa y Carlos. ¿Cómo estais?
- Disfrutando de las vistas - dijo Carlos.
- Me alegro. Antes de entrar me contaría contaros el por qué de mi llamada - dijo Ivana.
- Ardo en deseos de saberlo - dijo Pablo.
- En fin. Como sabras, Luis Cortazar es un apasionado de la arqueología y la mitología. - dijo Ivana.
- Lo cierto es que he visto varios libros del tema en su despacho, pero desconocía su gran afición - dijo Pablo.
- Bien. Sobre todo le fascina un faraón, Snofru, el fundador de la IV Dinastía y padre de Keops, quién levantó la Gran Pirámide de Giza. La historia de Snofru es peculiar, ya que fué el primero de dos faraones que levantaron más de una piramide, en concreto tres. Se desconoce el motivo, pero se tienen varias teorias. La que baraja tu profesor es que construyó una pirámide para su mujer, otra para él y otra para engañar a los saqueadores. La cuestión es que ésta es la que se supone que era para él, pero nunca se han encontrado restos en ninguna de las tres piramides. Nada de sarcofagos, nada de nada. Tu profesor creé que en esta pirámide, no sabemos en que lugar, deben estar los restos del faraón, y lo que es más importante, un artilugio que tu profesor necesita para finalizar una investigación de vital importancia - finalizó Ivana.
- Bien. Suponiendo que creemos toda la historia y que dentro están los restos aún no encontrados de un faraón. Mi primera pregunta es que pintas tu aquí y la segunda es que pintamos nosotros. - dijo Pablo.
- Sencillo. Tu profesor me ha contratado para llevar a cabo la empresa de encontrar el artilugio y llevarselo. Vosotros estais aquí para ayudarme - dijo Ivana.
- ¿Ayudarte? ¿Piensas que somos G.I. JOE o algo así? - preguntó Carlos.
- Lo único que me extraña es que Luis no os halla dicho nada. Al parecer necesitará vuestros conocimientos para poder llevar a cabo la función que realiza el artilugio y quiere que esteis aquí desde el principio.
- Bien, pero nadie me ha preguntado. Me gustaría hablar con Luis antes de continuar - dijo Rafa.
- Eso no es posible - dijo Ivana.
- Bueno, ahora saco mi móvil, marco su num...
De un golpe Ivana tiró al suelo el móvil de Pablo.
- No puedes llamar.
- Oks, nos piramos. Hasta más ver - dijo Carlos cogiendo a sus amigos.
- Lo cierto es que no os lo he contado todo - dijo Ivana - Luis está secuestrado y necesitamos el artilugio para liberarle. Yo soy su hija y necesito vuestra ayuda, no puedo confiar en nadie más.
Blog creado para contar una historia, una historia enorme pero que tenga un final, un final contado por todos los usuarios de internet que quieran participar.
martes, 21 de septiembre de 2010
Comentario
Buenos días amig@s.
¿Cómo va eso? Lo cierto es que no se si la idea gusta, si simplemente lo leeis,si no lograis enviar el mail. Podeis dejar vuestros comentarios en el blog o mandar un email a elcontadordehistorias.blog@googlemail.com.
En fin, que voy a seguir con lo mio, pero espero que no sea sólo para mi.
Un saludo
El contador de historias
¿Cómo va eso? Lo cierto es que no se si la idea gusta, si simplemente lo leeis,si no lograis enviar el mail. Podeis dejar vuestros comentarios en el blog o mandar un email a elcontadordehistorias.blog@googlemail.com.
En fin, que voy a seguir con lo mio, pero espero que no sea sólo para mi.
Un saludo
El contador de historias
lunes, 20 de septiembre de 2010
Capítulo 9
El vuelo no tuvo problemas. Aterrizaron en El Cairo a eso de las nueve de la noche. Cuando llegaron al Motel eran las diez. La reserva permanecía efectiva como bien había dicho Rafa hacía unas 4 horas.
- Vaya tela con el hotel Ritz - rumió Carlos.
- Cállate, bocazas. ¿O acaso sabes si hablan español? - preguntó Pablo.
- Lo cierto es que si, tenemos varios turistas del norte de España - respondió el recepcionista.
- Perdone a mi amigo, es un completo imbecil. Teniamos una reserva para 3 para pasar la noche - dijo Rafa.
- ¿A nombre de?
- Rafael Pérez.
- Ummm... si, por aquí está. Son 447 libras egipcias. Por adelantado...
- Brillante, me parece brillante. ¿Alguien tiene alguna libra egipcia, o al menos pensó en obtener dinero para viajar a este pais? - pregunto Pablo.
- Tio, te estás alterando - dijo Carlos.
- ¿Cómo coño quieres que no me altere? ¡Es que ya lo sabía, joder! - gritó Pablo
- En serio, relajate - intentó calmar Rafa.
- ¡Después de todo el jodido viaje no me digas que me calme! ¡Después de hacer caso a una mujer desconocida de venir a este viaje no me digas que me calme! ¡Después de no tener ni un pavo para pagar una mierda de habitación para poder pasar la noche y no tener que dormir en la calle y amanecer oliendo a camello muerto no me pidas que me calme! - gritaba colérico Pablo.
De repente Carlos le cogió la cabeza, se la giró y pudo ver el cartel:
"Se admiten euros".
- ¡La madre que os parió! ¿No me lo podíais haber dicho antes? - preguntó Pablo.
- Calla y paga, por no dejar de dar por saco - dijo Rafa.
Después de pagar 60 euros por la habitación, salieron a intentar conocer el barrio en el que estaban y como podían llegar mañana a la piramide Roja. Al estar en el centro, vieron que la mejor opción era cenar en el Restaurante Felfela. Era un sitio en el que por un módico precio podías comer bastante bien, recomendado por el dueño del Motel. Un fast-food al estilo egipcio, con el menú igualmente en árabe que en inglés. Degustaron en poco tiempo las especialidades egipcias como el Foul, la oriental Omelet y el shawerma de pollo y carne.
Después de pagar 15 euros por una gran cantidad de comida, comenzaron a preguntar como llegar a Dahshur. Un lugareño les comentó que por unos 20 euros el mismo les podría acercar en su coche. Aceptaron y quedaron con él a las 10:00 de la mañana para salir rumbo en busca de la mujer misteriosa. ¿Qué les pasaría mañana? ¿Estaría dicha mujer esperando? ¿Y su profesor?
- Vaya tela con el hotel Ritz - rumió Carlos.
- Cállate, bocazas. ¿O acaso sabes si hablan español? - preguntó Pablo.
- Lo cierto es que si, tenemos varios turistas del norte de España - respondió el recepcionista.
- Perdone a mi amigo, es un completo imbecil. Teniamos una reserva para 3 para pasar la noche - dijo Rafa.
- ¿A nombre de?
- Rafael Pérez.
- Ummm... si, por aquí está. Son 447 libras egipcias. Por adelantado...
- Brillante, me parece brillante. ¿Alguien tiene alguna libra egipcia, o al menos pensó en obtener dinero para viajar a este pais? - pregunto Pablo.
- Tio, te estás alterando - dijo Carlos.
- ¿Cómo coño quieres que no me altere? ¡Es que ya lo sabía, joder! - gritó Pablo
- En serio, relajate - intentó calmar Rafa.
- ¡Después de todo el jodido viaje no me digas que me calme! ¡Después de hacer caso a una mujer desconocida de venir a este viaje no me digas que me calme! ¡Después de no tener ni un pavo para pagar una mierda de habitación para poder pasar la noche y no tener que dormir en la calle y amanecer oliendo a camello muerto no me pidas que me calme! - gritaba colérico Pablo.
De repente Carlos le cogió la cabeza, se la giró y pudo ver el cartel:
"Se admiten euros".
- ¡La madre que os parió! ¿No me lo podíais haber dicho antes? - preguntó Pablo.
- Calla y paga, por no dejar de dar por saco - dijo Rafa.
Después de pagar 60 euros por la habitación, salieron a intentar conocer el barrio en el que estaban y como podían llegar mañana a la piramide Roja. Al estar en el centro, vieron que la mejor opción era cenar en el Restaurante Felfela. Era un sitio en el que por un módico precio podías comer bastante bien, recomendado por el dueño del Motel. Un fast-food al estilo egipcio, con el menú igualmente en árabe que en inglés. Degustaron en poco tiempo las especialidades egipcias como el Foul, la oriental Omelet y el shawerma de pollo y carne.
Después de pagar 15 euros por una gran cantidad de comida, comenzaron a preguntar como llegar a Dahshur. Un lugareño les comentó que por unos 20 euros el mismo les podría acercar en su coche. Aceptaron y quedaron con él a las 10:00 de la mañana para salir rumbo en busca de la mujer misteriosa. ¿Qué les pasaría mañana? ¿Estaría dicha mujer esperando? ¿Y su profesor?
jueves, 16 de septiembre de 2010
Capítulo 8
- Que no cunda el pánico, tengo un plan - dijo Carlos.
Acto seguido abrió su maleta, sacó papel, bolígrafo, su iPhone y se fue al hall de los baños. Pasada media hora, Carlos regresó con tres billetes en primera clase para El Cairo.
- ¡No puedo creerlo! ¿Cómo cojones lo has hecho? - bramó Pablo.
Sencillo tio, pero no sé si tenemos tiempo para que te lo cuente, ya que son las 17:30, no hemos facturado y el avión sale a las 18:00 en punto...
- ¡Es cierto, ya nos lo cuentas en el viaje! - grito Rafa.
Lo cierto es que la facturación y la entrada en el avión no les llevó demasiado tiempo. Cuando ya estaban sentados en el avión Pablo volvió a preguntar acerca de la hazaña de Carlos.
- Está bien, os lo contaré... ¿Recordais aquellas fotos que nos hicimos en Halloween, en las que tenía vuestras cabezas separadas del cuerpo? Pues bien, he ido a la puerta de los baños, y con mi perfecto árabe egipcio he escrito en el papel "Soy un pobre niño sin familia, sin casa, sin dinero, y si no recibo su limosna, sin vida". He estado esperando hasta que ha pasado un señor con su hijo pequeño y su mujer y me ha dejado dinero, por lo que he deducido que era egipcio y que quizas iría hacia El Cairo. En fin, me he arriesgado a sacar una foto con el móvil al niño y a la mujer, y mientras estaban en el baño gracias al programa de retoque fotográfico he cambiado vuestras cabezas por las suyas. Cuando han salido del baño he llamado la atención del señor y hablandole en inglés con acento del Bronx le he dicho que o me daba sus billetes para El Cairo o la foto que veía en el móvil se haría realidad. Al darme los billetes se los he pagado, que creo que es lo que más le ha sorprendido de todo, pero la cuestión es que ha funcionado y aquí estamos, en el avión. ¿Me he jugado el cuello mientras vosotros hacíais que? Esperar al salvador.
- Joder, te juro por Dios que gracias a que te he visto, que si esto lo leo yo en un blog de internet de esos que cuentan historias, no me lo creo - dijo Rafa.
- Bueno, la cuestión es que hemos conseguido volar a El Cairo y mañana averiguaremos que es lo que quiere Ivana. ¿Alguien reservó el hotel? - preguntó Pablo.
- He visto en internet que hay varios hostales que no necesitan reserva y al parecer sólo enviando un mail te guardan la reserva hasta las 12 de la noche, por lo que se lo he enviado y nos guardarán una habitación.
- Pues parece que todo quedará solucionado mañana por la mañana...
Acto seguido abrió su maleta, sacó papel, bolígrafo, su iPhone y se fue al hall de los baños. Pasada media hora, Carlos regresó con tres billetes en primera clase para El Cairo.
- ¡No puedo creerlo! ¿Cómo cojones lo has hecho? - bramó Pablo.
Sencillo tio, pero no sé si tenemos tiempo para que te lo cuente, ya que son las 17:30, no hemos facturado y el avión sale a las 18:00 en punto...
- ¡Es cierto, ya nos lo cuentas en el viaje! - grito Rafa.
Lo cierto es que la facturación y la entrada en el avión no les llevó demasiado tiempo. Cuando ya estaban sentados en el avión Pablo volvió a preguntar acerca de la hazaña de Carlos.
- Está bien, os lo contaré... ¿Recordais aquellas fotos que nos hicimos en Halloween, en las que tenía vuestras cabezas separadas del cuerpo? Pues bien, he ido a la puerta de los baños, y con mi perfecto árabe egipcio he escrito en el papel "Soy un pobre niño sin familia, sin casa, sin dinero, y si no recibo su limosna, sin vida". He estado esperando hasta que ha pasado un señor con su hijo pequeño y su mujer y me ha dejado dinero, por lo que he deducido que era egipcio y que quizas iría hacia El Cairo. En fin, me he arriesgado a sacar una foto con el móvil al niño y a la mujer, y mientras estaban en el baño gracias al programa de retoque fotográfico he cambiado vuestras cabezas por las suyas. Cuando han salido del baño he llamado la atención del señor y hablandole en inglés con acento del Bronx le he dicho que o me daba sus billetes para El Cairo o la foto que veía en el móvil se haría realidad. Al darme los billetes se los he pagado, que creo que es lo que más le ha sorprendido de todo, pero la cuestión es que ha funcionado y aquí estamos, en el avión. ¿Me he jugado el cuello mientras vosotros hacíais que? Esperar al salvador.
- Joder, te juro por Dios que gracias a que te he visto, que si esto lo leo yo en un blog de internet de esos que cuentan historias, no me lo creo - dijo Rafa.
- Bueno, la cuestión es que hemos conseguido volar a El Cairo y mañana averiguaremos que es lo que quiere Ivana. ¿Alguien reservó el hotel? - preguntó Pablo.
- He visto en internet que hay varios hostales que no necesitan reserva y al parecer sólo enviando un mail te guardan la reserva hasta las 12 de la noche, por lo que se lo he enviado y nos guardarán una habitación.
- Pues parece que todo quedará solucionado mañana por la mañana...
miércoles, 15 de septiembre de 2010
Capítulo 7
- Vamos a llamar y salgamos de duda - dijo Carlos.
Lo cierto es que los chicos estaban bastante asustados y no sabían que les podía deparar una simple llamada telefónica, pero todo resultaba de lo más extraño. La cuestión es que Pablo sacó su iPhone del bolsillo y marcó los números uno tras otro.
- Da señal - advirtió Pablo.
- Pon el altavoz y lo podremos oir - dijo Rafa.
En ese momento alguien descolgó el teléfono al otro lado.
- ¿Me recuerdas, Pablo?
Era una sensual voz de mujer. Como olvidarla.
- Claro, Ivana. Espero que sigas en Italia o la tarifa será increible - dijo Pablo.
- No te preocupes. Aún estoy en el aeropuerto. Veo que la tarea de prueba no os ha resultado dificil de realizar. Espero que hallais sido capaces de resolver el acertijo - dijo Ivana.
- Claro que si, la respuesta es...
- ¡¡¡ SHHHSSS !!! - gritó Ivana - Esto no es una línea segura. Lo único que quiero saber es si lo habeis resuelto, y eso me lo teneis que demostrar con hechos, ya que espero que Luis Cortazar esté en lo cierto.
- ¿Luis Cortazar? Conozco a un Luis Cortazar. Es mi profesor de Seguridad de Redes. - dijo Pablo.
- Claro. Él fué quien me habló de ti, unas horas antes de... espera, ¿lo sabes? -preguntó Ivana.
- ¿Saber que? - preguntó Pablo.
- Veo que no. En fin, necesito saber si tu profesor está en lo cierto. Quiero que nos veamos mañana a las 12 de la mañana en la situación geográfica descrita en el acertijo. Por lo tanto debeis coger un avión hoy.
- Lo cierto es que no me fio. ¿Por que deberiamos hacer eso? - preguntó Carlos - De momento lo único que veo es una mujer que vestía de rojo, nos da un objeto, nos dice que vayamos a un sitio, cogemos otro objeto, y ahora debemos ir a otro sitio. Somos mayorcitos para estos juegos...
- Siento no poder expresarme con mayor claridad, pero necesitaría un espacio más seguro para poder hablar. Espero que acepteis mi oferta de reunirnos mañana. Y espero no sea por el dinero, ya que el precio de los billetes serán abonados, si habeis acertado el acertijo - comentó Ivana.
- Está bien, iremos. Aunque solo sea por el aprecio que le tengo a Luis, ya que actualmente es mi mentor en la universidad - dijo Pablo.
- Está bien. Mañana a las 12 entonces nos veremos. Un saludo y gracias - cerró Ivana.
Los chicos se quedaron pensando a que podía venir tanto interes en ellos, y que tenía que ver un profesor de la universidad en todo esto. Lo que estaba claro es que no tenían nada mejor que hacer por lo que decidieron ir al hotel a recoger las maletas e ir al aeropuerto a jugarselo todo a la carta de la piramide de El Cairo.
Al llegar al aeropuerto buscaron vuelos para El Cairo, ya que estaba tan sólo a 40 kilometros de Dahshur, ciudad donde se encontraba la piramide Roja. El siguiente vuelo saliá a las 18:00 y eran las 17:00. Al preguntar en ventanilla les dijeron que no quedaban tickets, estaba todo vendido, y el siguiente vuelo saldría al mediodía del día siguiente. No tenían vuelo, no tenían hotel, no sabían que se encontrarían... ¿Qué harías tu en su lugar?
Lo cierto es que los chicos estaban bastante asustados y no sabían que les podía deparar una simple llamada telefónica, pero todo resultaba de lo más extraño. La cuestión es que Pablo sacó su iPhone del bolsillo y marcó los números uno tras otro.
- Da señal - advirtió Pablo.
- Pon el altavoz y lo podremos oir - dijo Rafa.
En ese momento alguien descolgó el teléfono al otro lado.
- ¿Me recuerdas, Pablo?
Era una sensual voz de mujer. Como olvidarla.
- Claro, Ivana. Espero que sigas en Italia o la tarifa será increible - dijo Pablo.
- No te preocupes. Aún estoy en el aeropuerto. Veo que la tarea de prueba no os ha resultado dificil de realizar. Espero que hallais sido capaces de resolver el acertijo - dijo Ivana.
- Claro que si, la respuesta es...
- ¡¡¡ SHHHSSS !!! - gritó Ivana - Esto no es una línea segura. Lo único que quiero saber es si lo habeis resuelto, y eso me lo teneis que demostrar con hechos, ya que espero que Luis Cortazar esté en lo cierto.
- ¿Luis Cortazar? Conozco a un Luis Cortazar. Es mi profesor de Seguridad de Redes. - dijo Pablo.
- Claro. Él fué quien me habló de ti, unas horas antes de... espera, ¿lo sabes? -preguntó Ivana.
- ¿Saber que? - preguntó Pablo.
- Veo que no. En fin, necesito saber si tu profesor está en lo cierto. Quiero que nos veamos mañana a las 12 de la mañana en la situación geográfica descrita en el acertijo. Por lo tanto debeis coger un avión hoy.
- Lo cierto es que no me fio. ¿Por que deberiamos hacer eso? - preguntó Carlos - De momento lo único que veo es una mujer que vestía de rojo, nos da un objeto, nos dice que vayamos a un sitio, cogemos otro objeto, y ahora debemos ir a otro sitio. Somos mayorcitos para estos juegos...
- Siento no poder expresarme con mayor claridad, pero necesitaría un espacio más seguro para poder hablar. Espero que acepteis mi oferta de reunirnos mañana. Y espero no sea por el dinero, ya que el precio de los billetes serán abonados, si habeis acertado el acertijo - comentó Ivana.
- Está bien, iremos. Aunque solo sea por el aprecio que le tengo a Luis, ya que actualmente es mi mentor en la universidad - dijo Pablo.
- Está bien. Mañana a las 12 entonces nos veremos. Un saludo y gracias - cerró Ivana.
Los chicos se quedaron pensando a que podía venir tanto interes en ellos, y que tenía que ver un profesor de la universidad en todo esto. Lo que estaba claro es que no tenían nada mejor que hacer por lo que decidieron ir al hotel a recoger las maletas e ir al aeropuerto a jugarselo todo a la carta de la piramide de El Cairo.
Al llegar al aeropuerto buscaron vuelos para El Cairo, ya que estaba tan sólo a 40 kilometros de Dahshur, ciudad donde se encontraba la piramide Roja. El siguiente vuelo saliá a las 18:00 y eran las 17:00. Al preguntar en ventanilla les dijeron que no quedaban tickets, estaba todo vendido, y el siguiente vuelo saldría al mediodía del día siguiente. No tenían vuelo, no tenían hotel, no sabían que se encontrarían... ¿Qué harías tu en su lugar?
lunes, 13 de septiembre de 2010
De nuevo
Buenas tardes de nuevo,
Hace muchiiiiisimo que no escribo pero vengo con ideas nuevas. Lo único que espero es que la gente realmente me ayude y me envie sus mails a elcontadordehistorias.blog@googlemail.com para poder seguir contando esta historia.
Mañana meteré una nueva entrada de la historias.
Un saludo!!!
Hace muchiiiiisimo que no escribo pero vengo con ideas nuevas. Lo único que espero es que la gente realmente me ayude y me envie sus mails a elcontadordehistorias.blog@googlemail.com para poder seguir contando esta historia.
Mañana meteré una nueva entrada de la historias.
Un saludo!!!
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